No queda nada

Hoy camino con una imagen crediticia que no vale nada, no tengo nada de dinero, totalmente quebrada, hasta en lo moral, pero debo dar gracias que vivo en una casa, que tengo una gata y que como todos los días, que tengo un trabajo del cual no veo ni un sol.

No sé cuánto años seguiré así, solo espero que este esfuerzo valga para algo y que mi hermana no se deje quitar la casa que está costando mis lágrimas, mi sudor y mis sueños.

Comentarios