El hombre misterioso
Voy a referirme a Juan Bosco Villalonga Lluch, el hombre misterioso, que me atrapó en su red por más de 4 años.
No sé quién será, si es joven, si es anciano, pero no me interesaba su edad, solo quería un hombre que me entendiera, y por casualidades de la vida, o el destino me tropecé con el él a través de la red. Quiso pintar pajaritos de una vida maravillosa, en una zona muy rica de la Península Ibérica, de profesión marinero mercante, divorciado porque según él su ex no quiso darle hijos, que por razones de trabajo navegaba a bordo de los lujosos cruceros de Cunard, con una hermana delicada y que hacia pocos años había perdido a sus padres en un accidente de avioneta...
Yo en aquel tiempo había salido de una relación enfermiza, con un celoso, amante del conformismo, y que no cuadraba en mi vida. Pero no me encontraba triste, sino liberada, pero como las mujeres somos siempre extrañas quería un hombre para pasar momentos agradables, pero sin ataduras y si se daba bueno me ataba, pero no quería atarme, porque quiero hacer lo que mi libre albedrio me dicte.
Apareció el hombre misterioso con la historia descabellada, que me hizo volar en varias ocasiones como una pluma en el aire, con su galantería pues al despertar recibía un hermoso mensaje en mi móvil, mensaje lleno de ilusión, pasión, belleza... Le conté parte de mi vida, pero mi verdadera vida de mujer solo rebelé una parte, porque es aquí donde he de rebelar mi vida de mujer, apasionada, a veces coqueteando con el fuego, ardiente en la poesía, en la cama a veces loca, otra veces una mujer salvaje, pero creo que él jamás llegó al fondo de mi alma de mujer.
El hombre misterioso logró ilusionarme, hacerme sentir como una princesa atrapada en una torre alta de una colina, que espera a su príncipe que llegué a rescatarla y luego vivir una vida en una playa nudista y hacer el amor las veces que se nos antojara...
El hombre misterioso tenía aspectos que me atraían, su soledad, su vacío existencial el cual quería llenar como toda latina lo hace. Deseaba que me muestre su rostro, ver sus facciones, pero me privo de ello con las excusas más absurdas de que su condición de capitán de un lujoso crucero él no podía darme cámara, seguí el juego por 4 años, pero todo llega a cansar, y un día decidí aventarlo por la borda, y mi vida dio un giro de más de 360 grados, conocí el PNL y me enamoré de mi alma y ahora camino hacia la cima.
El hombre misterioso también había tocado el alma de otras mujeres por el mismo medio que me capturó, y la misma historia de ser miembro de la nobleza ibérica, capitán del lujoso crucero... había sido repetida y les pedía lo mismo que a mí me pidió.
Oh, que me pidió, si pues eso que estás imaginando, se lo envié porque ya dije que soy una mujer apasionada, loca y había secuestrado parte de mi alma de mujer, más no la de mujer, porque la mujer hizo búsquedas tipo Sherlock Holmes y descubrí que existía y que era mayor que yo, dueño de pequeñas empresas, con pequeños delitos en hacienda, y alguna infracciones de tránsito, pero no llegué a ver su rostro, que es lo que hasta ahora me intriga.
Este hombre misterioso me regaló varias cosas hermosas, dos cadenas de oro de poco valor, una de ellas la conservó como una muestra de gratitud a esas largas horas de desvelo, su camisa de Hugo Boss, y el regalo más grande el Manual de Ortografía de la RAE calentito, porque recién había salido a la luz, que ocupa un lugar muy importante en mi biblioteca personal, porque es el lugar más sagrado para mí dentro de mi casa.
Debo mencionar que también me acompañó en el momento más difícil, cuando perdí a mi madre, aunque en ese momento deseaba tocarlo, que me abracen como a mi hermana, como a las demás mujeres cuando pierden a su madre, y yo solo tenía a mis amigas, pero no era como el calor de un hombre.
No sé quién será, si es joven, si es anciano, pero no me interesaba su edad, solo quería un hombre que me entendiera, y por casualidades de la vida, o el destino me tropecé con el él a través de la red. Quiso pintar pajaritos de una vida maravillosa, en una zona muy rica de la Península Ibérica, de profesión marinero mercante, divorciado porque según él su ex no quiso darle hijos, que por razones de trabajo navegaba a bordo de los lujosos cruceros de Cunard, con una hermana delicada y que hacia pocos años había perdido a sus padres en un accidente de avioneta...
Yo en aquel tiempo había salido de una relación enfermiza, con un celoso, amante del conformismo, y que no cuadraba en mi vida. Pero no me encontraba triste, sino liberada, pero como las mujeres somos siempre extrañas quería un hombre para pasar momentos agradables, pero sin ataduras y si se daba bueno me ataba, pero no quería atarme, porque quiero hacer lo que mi libre albedrio me dicte.
Apareció el hombre misterioso con la historia descabellada, que me hizo volar en varias ocasiones como una pluma en el aire, con su galantería pues al despertar recibía un hermoso mensaje en mi móvil, mensaje lleno de ilusión, pasión, belleza... Le conté parte de mi vida, pero mi verdadera vida de mujer solo rebelé una parte, porque es aquí donde he de rebelar mi vida de mujer, apasionada, a veces coqueteando con el fuego, ardiente en la poesía, en la cama a veces loca, otra veces una mujer salvaje, pero creo que él jamás llegó al fondo de mi alma de mujer.
El hombre misterioso logró ilusionarme, hacerme sentir como una princesa atrapada en una torre alta de una colina, que espera a su príncipe que llegué a rescatarla y luego vivir una vida en una playa nudista y hacer el amor las veces que se nos antojara...
El hombre misterioso tenía aspectos que me atraían, su soledad, su vacío existencial el cual quería llenar como toda latina lo hace. Deseaba que me muestre su rostro, ver sus facciones, pero me privo de ello con las excusas más absurdas de que su condición de capitán de un lujoso crucero él no podía darme cámara, seguí el juego por 4 años, pero todo llega a cansar, y un día decidí aventarlo por la borda, y mi vida dio un giro de más de 360 grados, conocí el PNL y me enamoré de mi alma y ahora camino hacia la cima.
El hombre misterioso también había tocado el alma de otras mujeres por el mismo medio que me capturó, y la misma historia de ser miembro de la nobleza ibérica, capitán del lujoso crucero... había sido repetida y les pedía lo mismo que a mí me pidió.
Oh, que me pidió, si pues eso que estás imaginando, se lo envié porque ya dije que soy una mujer apasionada, loca y había secuestrado parte de mi alma de mujer, más no la de mujer, porque la mujer hizo búsquedas tipo Sherlock Holmes y descubrí que existía y que era mayor que yo, dueño de pequeñas empresas, con pequeños delitos en hacienda, y alguna infracciones de tránsito, pero no llegué a ver su rostro, que es lo que hasta ahora me intriga.
Este hombre misterioso me regaló varias cosas hermosas, dos cadenas de oro de poco valor, una de ellas la conservó como una muestra de gratitud a esas largas horas de desvelo, su camisa de Hugo Boss, y el regalo más grande el Manual de Ortografía de la RAE calentito, porque recién había salido a la luz, que ocupa un lugar muy importante en mi biblioteca personal, porque es el lugar más sagrado para mí dentro de mi casa.
Debo mencionar que también me acompañó en el momento más difícil, cuando perdí a mi madre, aunque en ese momento deseaba tocarlo, que me abracen como a mi hermana, como a las demás mujeres cuando pierden a su madre, y yo solo tenía a mis amigas, pero no era como el calor de un hombre.
No me arrepiento de haberme cruzado con el hombre misterioso, porque aprendí mucho, aprendí a conocer más a los hombres, y saber lo que realmente busca el 70% de ellos en la mujer. Nos buscan por sexo duro, sexo ardiente que sus mujeres son capaces de darles, por una conversación sin tabúes.
Juan Bosco, sé que leerás este artículo porque por extraña razón no puedo desconectarte de mi correo, ni de mis blog, sé que me sigues por las redes sociales, pero no te guardo ningún rencor, viví momentos maravillosos, momentos agridulces, y momentos agrios y amargos.
Me voy ahora amigos hasta la próxima
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